1.- ¿En qué años estudiaste en el Domingo Miral?
Estudié en el Domingo Miral desde 1986 a 1990
2.- ¿Qué mejores recuerdos tienes del instituto?
Nada más llegar, en primero de BUP, gané un concurso de redacción que se hacía con motivo del 25 aniversario (ha pasado mucho tiempo, desde entonces) y me dieron 10.000 pesetas y un paquetón de libros.Para mí fue un gran cambio, porque venía de escolapios y allí no había chicas. Les ocurría lo mismo a las de Santa Ana, así que entre ambos bandos saltaban chispas de todo tipo, mientras veíamos que los que mejor llevaban aquella situación eran los de “nacionales de abajo (San Juan de la Peña)”, “nacionales de arriba (Monte Oroel)”. Me acuerdo de muchas cosas; como ya estudiaba piano, fui alumno enchufado en clase de música, porque allí tenía poco que aprender, y me aburría muchísimo. Incluso me hacía todos los ejercicios de la asignatura de armonía (para el conservatorio de Teruel) en las clases de religión. Aprovechaba todo minuto sobrante para hacer música. En algunos recreos me iba a la Iglesia de Santiago a tocar el órgano, cosa que nunca he conseguido hacer en el de la Catedral, que parece tener dueño, (qué pena). Y en segundo de BUP gané el premio fin de grado de música, así que se notó un poco en las notas. Eso y que me separaron de todos mis amigos de siempre, con los que me reencontré en tercero, para sacar un aprobadillo en aquel famoso examen de matemáticas en el que hubo más ceros que aprobados. El gran maestro y mejor persona (como siempre lo he calificado), el magnífico Antonio Core, fue el culpable de aquello, pero nos enseño a ver las cosas de otro modo y al final tuvo su lado bueno, visto con el paso de los años. En tercero los de ciencias echábamos fuego por la boca con la filosofía a cuestas y la historia, ¿para qué queríamos historia los futuros ingenieros? ¿eh? Pues el tiempo también te da sus lecciones. Eso sin contar la lengua de COU que tiene su aquel con una discusión con la profe del momento. Llegó COU y nos reencontramos con Felix Ipiens que lo habíamos dejado peleando en primero, tal como lo dejamos nosotros, que con sus amanerados gestos y su bondadosa paciencia hizo que llegáramos a amar a las matemáticas, qué gran hombre. Lo echaron de la sala de selectividad por ayudar a sus chicos de COU.
3.- Virtudes pedagógicas ¿Cuáles fueron tus tres mejores profesores y por qué, qué cualidades tenían?
Yo era uno de los empllones, aunque mi virtud pedagógica fue ser siempre aplicado, no diría listo, quizá inteligente, pero sobre todo constante, porque además había que llevar el piano adelante.Como mejores profesores no me atrevo a determinar a 3 mejores, creo que hubo más de tres, en diferentes disciplinas; tengo un especial recuerdo por Antonio Core, su mujer que nunca me dio clase (Concha) porque siempre tenía una sonrisa para todo el mundo. La pitufina (mates de segundo, era una crack), el pirado de química que nos plantaron en COU, qué pena de hombre. Muchos y en general buenos. También recuerdo al cura Don Juan Begué, sordo como una tapia. Felix con sus historias de Biescas (me encataría saber de él), y una profe Isabel Sucunza que según todos en aquella época estaba "buenísima". Venía con unas faldas rojas cortas, sus medias de costura atrás y unos taconazos tremendos para la época, que a alguno le cambiaba la cara. Su hermano era el doble de uno de un grupo de esos raros. Felix me ayudó mucho, porque yo iba a hacer una prueba de acceso en una universidad de Cataluña y era un mes antes de acabar las clases de COU. Me dio todo el temario que faltaba en sus ratos libres, todo un detallazo.
4.- ¿Cuáles fueron las anécdotas más surrealistas?
Surrealistas eran las huelgas, nos tocó una época en la que el mayor objetivo era quitar la selectividad, y algunos creían que lo lograrían. La anécdota más surrealista fue una tarde, en la que la clase daba a la calle del San Juan de la Peña y estaban los de televisión española grabando algo del tiempo en el medidor meteorológico que había en la explanada del colegio. Estaba Sagrario Saiz una presentadora conocida de la época y un tal “chiqui”, "saludos a mi amigo”, empezó a gritar por la ventana, de pie encima de la silla “Sagrarioooooooooooooooooooooooo”, y casi lo echan del Instituto. Surrealismo había todos los días, casi en cada hora había algo, lo del fumadero, las novatadas en las duchas (qué mito). También una vez en clase de quimica vinieron a cambiar el cristal de la puerta de la clase, que se había roto por algo que "nadie" vimos. Y el cristalero miraba de reojo estupefacto a las explicaciones del Mariano (química), creo que era Mariano, vestía de negro solo al principio del día, luego era gris por el efecto de la tiza sobre todo su cuerpo. Pues miraba de reojo como si asistiera a una clase de conjuros y le pillamos absorto mirando la pizarra, como queriendo creer que aquello no era real. Fue tremendo. Y cuando en COU, el teorema de Steiner iba a caer, porque un compañero que repetía COU por tercera vez, nos indicaba siempre todas las posibles preguntas fruto de la experiencia, y aquel año, con aquel tema tan corto, pues estaba claro. Todo el mundo se estudió solo eso, y el amigo Lafalla puso otra cosa. Ayyyyy, ¿Javier por qué nos has hecho esto? se oyó en voz muy alta, las notas fueron tremendas.
5.- ¿Qué haces y cómo te va fuera de aquí? ¿Os sentís bien preparados o estafados?
Fuera de aquí soy Jefe de Fábrica y responsable de calidad en una industria del metal que hemos desplazado desde Barcelona a la provincia de Huesca, me titulé en Ingeniería Técnica Industrial eléctrica. Trabajé primero en la Cadena Ser como técnico y como locutor, y en Pikolin como ingeniero durante muchos años. Pero sobre todo soy y me siento MÚSICO. Es mi mayor afición en la que llevo 32 años, y voy a cumplir 40. Profesionalmente comencé en ella en 1992 y desde entonces he estado en orquestas, bandas, y desde 2001 con mi propio dúo (dúo KCK), que formé junto con mi mujer, con el que recorremos fiestas y celebraciones de muchos puntos de Aragón. Siempre digo que yo soy músico y entre semana ingeniero para entretenerme
Estaria contando cosas toda la tarde, se me agolpan los recuerdos en la frente queriendo salir todos a la vez, pero siempre que paso por delante recuerdo algo diferente, algo nuevo. Fueron 4 años de mi vida, en los que disfruté mucho de mi ciudad, me formé como persona, acabé mis estudios de música a la vez que COU, cuando llegué a la Universidad ya era Profesor de Piano titulado, y para mí es como mi casa. Volví hace poco a visitar el centro con Maria José que fue confidente y amiga, y es curioso ver cómo los sigues viendo como profesores y ellos te ven como un adulto como ellos. Es que tenían nuestra edad cuando estábamos por allí. Qué rara y curiosa es la vida. Disfrutad los que estáis, y los que lleguen que aprovechen al máximo las oportunidades de aprender y formarse no solo con los libros sino con las experiencias que todo el entorno te aporta.


Y QUE DIFERENTE FUE EL INSTITUTO PARA OTRAS PROMOCIONES. LO SIENTO, PARA MI FUE LA PEOR ÉPOCA DE MI VIDA. MENOS MAL QUE CUANDO EMPECÉ MAGISTERIO, TODO CAMBIÓ. LOS PROFESORES DE LA ESCUELA DE MAGISTERIO DE HUESCA SÍ QUE ERAN VERDADEROS PROFESORES. LES DEBO TODO LO QUE SOY. LO MEJOR DEL INSTITUTO Y SIENTO DECIRLO ASÍ FUE CUANDO SALÍ POR LA PUERTA DE LA ENTRADA, RESPIRÉ Y ME DIJE ALLÍ OS QUEDÁIS. EMPECÉ A RENACER. EN ESE MOMENTO SUPE LO QUE ES LA FELICIDAD. GRACIAS AL INSTITUTO POR DARME UN MOMENTO TAN FELIZ AUNQUE SOLO FUERA EL ÚLTIMO CURSO.
ResponderSuprimirMe gusta lo que dices, creo que recuerdas tu instituto con cariño y eso me gusta y me alegra.
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